El recuerdo del lugar
La Còla forma parte de la historia vitivinícola de Minervois y Languedoc, una región profundamente marcada por la viticultura desde el siglo XIX. A principios del siglo XX, la crisis del vino y la revuelta de los viticultores del sur de Francia propiciaron el surgimiento de cooperativas vitivinícolas, fundadas en la solidaridad y la puesta en común de los recursos productivos. Posteriormente, se construyeron más de 600 bodegas cooperativas en Languedoc-Rosellón, convirtiéndose en auténticos símbolos arquitectónicos y sociales del mundo del vino. La bodega cooperativa Aigne fue construida entre 1949 y 1951 por el arquitecto Paul Brès, por iniciativa de 57 viticultores. Ampliada en 1966 por René Villeneuve, conserva varios elementos característicos de la arquitectura regionalista.
Con la transformación del mercado vitivinícola a partir de la década de 1970, el modelo cooperativo fue decayendo gradualmente. Integrada en la Alliance Minervois en la década de 2000, la bodega cesó gradualmente su actividad antes de permanecer desocupada durante casi 15 años.
El proyecto arquitectónico
La reconversión de la antigua cooperativa vinícola Aigne se basa en la puesta en valor de un edificio emblemático. El proyecto se desarrolló con intervenciones mínimas, respetando la historia y el patrimonio del lugar. La estética general se mantiene en estado puro, fiel a la identidad original del edificio, y proporciona un entorno ideal para la creación y difusión artística. En su interior, se revela una arquitectura espectacular. Los espacios se han rediseñado para albergar áreas de exposición en la nave principal, talleres educativos en las antiguas tinas, residencias de artistas en las antiguas oficinas y una sala de exposiciones en la planta superior, totalmente abierta al paisaje circundante.